El tamaño de la empresa es directamente proporcional a la dotación tecnológica con la que cuenta. A mayor tamaño, mayor conciencia y, por ende, mejor equipamiento. Es por eso que las micropymes (menos de diez trabajadores), que representan un porcentaje importante también en el tejido empresarial español, tienen aún mucho camino tecnológico por recorrer. La construcción de una web corporativa o la utilización de un ordenador en el trabajo diario son aún tareas sin hacer por un porcentaje aún amplio de estas firmas.