Como todos sabemos, las empresas no se encuentran aisladas frente al mundo, sino que forman parte de un sistema global donde el entorno de las mismas ejerce una gran influencia sobre ellas y, a su vez, ellas influyen en el entorno. De esta forma, las entidades empresariales no pueden limitarse a velar exclusivamente por los intereses de sus propietarios, ya que hay muchas personas, instituciones y grupos de interés que son parte interesada en su actividad, como los trabajadores, los habitantes de la localidad en la que se encuentra ubicada o la competencia.