Todo lo que se puede medir, se puede mejorar. Este es un viejo principio que los consultores de organización promueven allá por donde ejecutan un proyecto de mejora y que a día de hoy sigue plenamente vigente. Más aún en el entorno actual que vive la pyme: extremadamente competitivo, turbulento, cambiante y, en definitiva, muy exigente.
En la mejora de procesos es clave disponer de datos que permitan saber qué está pasando y, también, para tener una idea de hacia donde enfocar los esfuerzos en cada momento.