Muchas pequeñas empresas deciden contratar a consultoras para gestionar su presencia en las redes sociales. Esta alternativa, lógica en algunos casos por la falta de personal, tiene sus ventajas e inconvenientes. Entre las primeras, la mayor especialización de quienes se encargan de las tareas y, en algunos casos, un ahorro de costes. Entre las segundas, el ‘riesgo’ de encargar este trabajo a personas que no forman parte de la estructura y, por ende, de la ‘filosofía’ de la marca.