Comienza un año 2013 en el que, según todas las previsiones, España seguirá sin sacudirse los números rojos. Habrá caída importante del PIB y, sobre todo, un incremento del desempleo, una de las mayores lacras económicas hoy. Ante este panorama difícil, las exportaciones se han convertido en la única 'esperanza' para unos meses que se antojan difíciles. Prueba de ello es la reducción importante de la balanza comercial y el buen comportamiento de las empresas en el exterior en el año 2012.