Tienes una idea para un proyecto empresarial. La maduras, la moldeas y decides ponerla en marcha. Uno de los primeros pasos, aunque no el más importante ni decisivo, es encontrar el nombre perfecto. A veces puede fluir a la primera o, incluso, estar pensado antes de empezar la marcha y otras que requiere un buen tiempo de maduración. Ante este particular 'reto' hay algunos consejos